Ante la grave situación que atraviesa el pueblo venezolano, desde el Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia (CLAJUD), reiteramos nuestra preocupación por el impacto de las sanciones económicas.
Si bien el Departamento del Tesoro de EE.UU. anunció la suspensión de algunas sanciones hasta el 23 de octubre próximo, esta medida no compensa las brutales consecuencias que han tenido y tienen las sanciones en la población. Debe recordarse que las sanciones no tienen fundamento en el derecho internacional.
En diciembre de 2025, expertos de la Organización de las Naciones Unidas advirtieron que las “sanciones son ilegales, desproporcionadas y punitivas conforme al derecho internacional, y que hayan socavado gravemente los derechos humanos del pueblo venezolano y los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.
En efecto, en Venezuela, casi el total de las divisas que se necesitan para importar medicamentos, alimentos, equipos necesarios para la generación de electricidad, sistemas de agua o transporte, son recibidos a través de los ingresos del Gobierno de la exportación de petróleo, principal objetivo de las sanciones. Si se suman las exportaciones acumuladas entre 2012 y 2016, Venezuela alcanzó 332 577 millones de dólares en esos cinco años, mientras que entre 2017 y 2025 —nueve años— se exportaron 212 019 millones de dólares, 65% de la anterior cifra.
La misma situación crítica de escasez de alimentos, medicinas y electricidad experimenta el pueblo cubano como resultado de las sanciones y el bloqueo de su economía.
Por estos motivos, desde CLAJUD hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional y en particular a la Relatoría Especial sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales de la ONU, para que impulse la anulación de las más de 1000 sanciones económicas impuestas contra el pueblo venezolano, así como la restitución de los millones de dólares en activos bloqueados en el extranjero, que han vulnerado de forma violenta los derechos civiles, sociales y económicos de la población, situación agravada por los recientes desastres naturales.


